Ser ahorrador no significa sólo ahorrar dinero, sino también gastar tu dinero sabiamente. Es decir, tener en cuenta que algunas cosas pueden ser baratas ahora, pero en realidad te costarán más a largo plazo. Echemos un vistazo a cuándo es lógico gastar un poco más ahora para ahorrar más tarde.

Cómo funciona realmente el ahorro

El ahorro, al igual que la productividad, no se trata sólo de ahorrar dinero y ahorrar dinero, sino de gastar sabiamente en las cosas correctas para que tener dinero para las cosas que son importantes para usted. La meta es que usted pueda ahorrar fácilmente para tus metas (o para emergencia) porque usted has sabido tomar decisiones de compra inteligentes. Eso significa que tienes que tener en cuenta el futuro.

Hacer esto requiere más esfuerzo de lo que podrías pensar. Es fácil quedar anclado en comprar la versión más barata de lo que necesites. Lamentablemente, comprar barato puede salir caro a largo plazo, ya sea por cosas como mantenimiento, o el reemplazo cuando tienes que comprar la misma cosa barata una y otra vez. Si realmente quieres ahorrar dinero e invertir en calidad, hay algunas veces que tiene sentido gastar más dinero para no encontrarte con esos gastos después.

 

Cuándo tiene sentido gastar más hoy en calidad para ahorrar mañana

Hay dos factores importantes que tienes que considerar cuando estás haciendo una compra, ya sea de unos vaqueros o de una casa: precio y calidad. Es fácil ir a lo barato cuando piensas que es una compra sin importancia, como ropa o artículos de limpieza,  e invertir tu presupuesto en calidad cuando es una compra importante como un coche o una casa.

Tal y como Peter Anderson explica, la mayoría de nosotros hacemos ambas cosas:

Tiendo a buscar lo más barato cuando se trata de cosas que no me importan, o cuando con cosas de una calidad comparable independientemente del precio. Para las cosas que varían enormemente su calidad, tiendo a comprar aquel que tiene una mayor calidad. Después de todo, sólo porque algo es barato, no significa necesariamente que sea económico. Si el artículo más barato se desgasta o se estropea antes de tiempo, vas a terminar gastándote más dinero para sustituirlo.

Por ejemplo, puedes pensar que los artículos de consumo, como los productos de limpieza o de aseo, es mejor buscar lo más barato, pero si terminas comprando más de un producto para obtener el mismo efecto que con uno más caro, realmente estás perdiendo dinero. Aquí hay algunos ejemplos de esto:

Coches, bicicletas y otros modos de transporte: cuando estés listo para comprar un coche, una bicicleta, o invertir en cualquier otro medio de transporte, comprar barato para ahorrar dinero es siempre una mala idea. El coste total incluyendo mantenimiento, reparaciones, combustible, estacionamiento y otros costes también juegan un gran papel.  Alguien que gaste poco para comprar un vehículo barato terminará pagando reparaciones caras o renovaciones, con lo que al final resultará un vehículo caro de mantener. Por supuesto, la gama alta y el lujo no es igual a “mejor”, pero asegúrate de considerar los costes adicionales es invertir tu dinero en las características que son importantes para ti (el consumo para los que conducen largas distancias, la seguridad, etc).

Casas: Cuando compras una casa no es momento de escatimar en detalles, especialmente si esos destalles significan una gran diferencia en lo que gastarás para mantener o reparar tu casa en el futuro. Del mismo modo, es importante recordar que algunas cosas como los metros cuadrados, la ubicación y el vecindario, no son cosas que puedas cambiar fácilmente más adelante y puede que te haga estar insatisfecho más tarde. Las mismas reglas se aplican a los alquileres. No hay razón para derrochar, pero si compras demasiado barato hoy y tu familia crece, volverás a estar en el mismo punto que ahora (comprando una casa nueva) antes de lo que querías. De la misma manera, la compra de una casa barata sin averiguar por qué lo es, puede conducir a los gastos sorpresa en el futuro. Debes inspeccionar la casa y conocer todo lo que puedas sobre la propiedad antes de decidir.

Bolsos, carteras, monederos, equipaje y otros artículos de transporte: Las carteras, bolsos y otros artículos de uso diario son cosas en las que confías y de las que dependes cada día. Claro, hasta cierto punto son  artículos sustituibles, siempre se puede encontrar otra bolsa, u otra cartera. Pero la compra de una calidad significa que gastarás menos a largo plazo reemplazándolos cuando se hayan desgastado.  En pocas palabras, tiene mucho más sentido comprar una bolsa de 100 €que durará 15 años más de una bolsa de 50€ que va a durar dos. Hay una gran diferencia entre el equipaje bien hecho y el equipaje barato, de la misma manera que hay una gran diferencia entre una cartera de plástico de una tienda cualquiera y algo hecho a mano que durar toda la vida.

Electrodomésticos y productos energéticamente eficientes: invierte un poco más de dinero en la calidad de tus electrodomésticos y obtendrás un producto eficiente y en el que poder confiar que te ahorrará dinero a largo plazo. Básicamente, tienes que hacer algo de matemáticas antes de decidir cuánto gastar. Si tu idea es tener el artículo bastante tiempo, es mejor comprar un modelo algo más caro pero más eficiente, que te hará ahorrar dinero a largo plazo. Incluso si planeas vender el artículo, todavía tiene más sentido, ya que podrás obtener más dinero por él. También debes tener en cuenta la garantía y los costes de mantenimiento. Cosas como las bombillas de bajo consumo energético o baterías recargables y otros productos son normalmente más caros, sin embargo, recuperarás rápidamente tu dinero en la energía que ahorrarás con ellos. La compra de una bombilla LED que dura 5-10 años es claramente más rentable que la compra de un CFL que dura 2-5 años, incluso sin tener en cuenta el ahorro en tu factura de la luz.

Mobiliario: en general no vale la pena comprar muebles baratos, puesto que se desgastarán o te costará más dinero repararlos. Pero también has de tener en cuenta por cuánto tiempo planeas utilizarlos. Un sofá barato te destrozará la espalda si vas a estar en él varias horas cada noche, pero un colchón barato te hará un miserable sí o sí. Sin embargo, si te mudas regularmente, entonces no importa que los muebles sean menos duraderos porque tendrás que reemplazarlos constantemente. Pero aún así tiene más sentido comprar piezas de calidad y atemporales que son lo suficientemente fuertes para desplazarlas cuando te mudes en lugar de comprar muebles nuevos cada vez.